Su Historia:

Fueron fenicios y romanos los primeros pobladores de estos terrenos, que a bien decir, no llegaron a constituirse en verdaderos núcleos hasta la época musulmana, en la que sí llegó a existir una población muy numerosa ligada a la minería y a las rutas comerciales principales, según lo atestiguan los numerosos vestigios encontrados en diferentes zonas. A raíz de la sublevación mudéjar en 1.264, se originó un vacío demográfico importante debido a la expulsión del contingente morisco en toda Andalucía, y posteriormente la inestabilidad política provocada por la línea fronteriza entre los reinos de Castilla y Portugal, no permitió la consolidación de nuevos asentamientos, una vez que se estabilizó toda esta zona como pastizal de invierno para los ganaderos castellanos durante los siglos XV al XVII. Aunque los datos históricos sobre el origen del municipio son muy escasos y contradictorios, parece ser que Linares de la Sierra surge como repoblación de carácter espontáneo como nuevo núcleo por las fuerzas feudales castellano-leonesas a lo largo del siglo XIII, al amparo de áreas protegidas por la orografía del terreno y cercanas a manantiales en zonas provechosas de buenos pastos y vegetación para garantizar el desarrollo y la supervivencia. Desde su nacimiento, el municipio dependió jurisdiccionalmente de la villa de Aracena. En 1.640, todo este territorio queda en manos del Conde-Duque de Olivares. A su caída, Aracena, Galaroza, Alájar y El Castaño del Robledo conforman el llamado principado de Aracena, formando parte del Condado de Altamira. Fruto del afán de independencia del municipio, ésta se produjo el día 7 de marzo de 1.754 durante el reinado de Fernando VI. A partir de esta separación, Linares cuenta con una población escasa pero muy regular, alcanzando su techo demográfico en 1.857 ( siglo XIX) con 1.021 habitantes. Hacia 1.890, la localidad sufre una recesión poblacional provocada por la emigración a núcleos vecinos favorecida por el agotamiento de los recursos y la floreciente actividad minera. Desde la década de los 60, la población ha ido decreciendo, aunque actualmente parece que se ha estabilizado ó incluso experimenta una ligera reactivación.

 

Calle del Casco urbano de Linares de la Sierra